Comprar una camioneta no es una decisión menor. Por el contrario, se trata de una resolución importante, que debe responder tanto a necesidades personales como laborales. Uno de los factores más relevantes al elegir el modelo adecuado es conocer su capacidad.

Pero, ¿qué significa realmente "capacidad" y cómo se puede medir de forma adecuada? A continuación, te explicamos los principales aspectos a tener en cuenta para tomar una decisión informada.

Entendiendo los tipos de capacidad

Cuando hablamos de la capacidad de un modelo de camioneta, no nos referimos únicamente al espacio que ofrece en su interior o en la batea. El término abarca varios aspectos que influyen directamente en su rendimiento, seguridad y funcionalidad. Por nuestra parte, destacamos los siguientes:

  • Capacidad de carga: Se refiere al peso máximo que puede transportar, incluyendo pasajeros y carga.
  • Capacidad de remolque: Indica cuánto puede arrastrar la camioneta, como un remolque, una casa rodante o maquinaria.
  • Volumen de carga: Se relaciona con el espacio disponible, especialmente en la zona de carga o maletero.
  • Capacidad de pasajeros: Hace referencia a la cantidad de personas que pueden viajar cómodamente dentro del vehículo.

Cada uno de estos factores cumple una función específica dependiendo del uso que se le quiera dar al vehículo.

Capacidad de carga

Este es uno de los elementos más consultados por quienes desean utilizar el modelo vehicular con fines laborales, logísticos o familiares. Esta medida se expresa generalmente en kilogramos (kg) o toneladas y corresponde a la diferencia entre el peso bruto vehicular (PBV) y el peso en vacío.
Para entenderlo mejor:

  • Peso en vacío: Es el peso del vehículo sin pasajeros ni carga.
  • PBV (Peso Bruto Vehicular): Es el peso máximo permitido del vehículo totalmente cargado, incluyendo personas y equipaje.

Elegir una camioneta con una capacidad de carga adecuada depende del tipo de uso que se le dará. Para actividades como construcción, transporte de materiales o viajes con mucho equipaje, conviene priorizar modelos con mayor tolerancia al peso.

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Capacidad de remolque

Otra medida relevante es la capacidad de remolque, también llamada capacidad de arrastre. Esta se refiere a la fuerza que tiene la camioneta para tirar de un remolque, un tráiler o incluso una embarcación.

Sobre esto, conviene tener en cuenta que no todas están diseñadas para remolcar grandes pesos. Por eso es crucial verificar este dato en la ficha técnica del fabricante. Además, factores como el tipo de motor, la transmisión, el sistema de frenos y la tracción influyen directamente en esta capacidad.

Si planeas usar la camioneta para transportar una caravana, equipo agrícola o motos acuáticas, presta especial atención a esta cifra. Y recuerda que superar el límite recomendado puede comprometer la seguridad y aumentar el desgaste.

Volumen de carga

Además del peso, muchas personas valoran el espacio físico disponible para mover objetos. Esto es especialmente importante para el transporte de mercancías, herramientas o mobiliario. El volumen de carga suele medirse en litros o metros cúbicos y depende del diseño de la caja o compartimento trasero.

En las camionetas de tipo pick-up, este espacio varía dependiendo del largo de la batea, su profundidad y la altura de las paredes laterales. Los mejores fabricantes también ofrecen accesorios como cobertores o separadores que optimizan el aprovechamiento de este volumen. Por otro lado, en camionetas el volumen de carga puede modificarse al abatir los asientos traseros, permitiendo una mayor flexibilidad según las necesidades del momento.

Capacidad de pasajeros

Aunque a veces se pasa por alto, la cantidad de personas que pueden viajar cómodamente en un tipo de camioneta también forma parte de su capacidad. Este aspecto cobra especial relevancia para familias numerosas o quienes planean hacer viajes largos.

Existen modelos con configuraciones de dos, cinco, siete y hasta ocho pasajeros. Sin embargo, más allá del número de asientos, es importante considerar el espacio disponible para piernas, cabeza y equipaje. La comodidad durante trayectos largos puede ser decisiva en la satisfacción con el vehículo.

Otros factores a considerar

Además de todo lo mencionado anteriormente, hay otros factores que pueden marcar la diferencia. Elementos como la suspensión, el sistema de tracción y el motor influyen directamente en la experiencia de manejo y en la adaptabilidad del vehículo frente a distintos escenarios de uso.

Una suspensión bien calibrada mejora la estabilidad y el confort, algo clave cuando se transportan cargas pesadas o se recorren caminos irregulares. La tracción también juega un rol importante: mientras una camioneta 4x2 puede ser suficiente para entornos urbanos, una 4x4 es esencial para zonas rurales o terrenos difíciles.

La motorización y el torque son otros aspectos fundamentales. Un motor potente con buen torque facilita arranques suaves y asegura un mejor desempeño cuando el vehículo está completamente cargado. Estos componentes, aunque no se midan en litros o kilos, determinan en gran parte la eficiencia y funcionalidad real de una camioneta.

La capacidad es clave

Conocer cómo medir la capacidad de una camioneta SUV es esencial para hacer una elección inteligente y acorde a tus necesidades. Ya sea que priorices la carga, el espacio, el número de pasajeros o la potencia de remolque, tener claros estos conceptos te permitirá evaluar cada modelo con mayor criterio.

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